{"id":1163,"date":"2024-01-04T04:58:49","date_gmt":"2024-01-04T02:58:49","guid":{"rendered":"http:\/\/processos-grupals-aula.azurewebsites.net\/?page_id=1163"},"modified":"2024-09-12T20:24:31","modified_gmt":"2024-09-12T18:24:31","slug":"5-3-2-la-interaccion-entre-instituciones-y-movimientos-sociales-2","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/processos-grupals.aula.uoc.edu\/es\/5-3-2-la-interaccion-entre-instituciones-y-movimientos-sociales-2\/","title":{"rendered":"5.3.2. La interacci\u00f3n entre instituciones y movimientos sociales"},"content":{"rendered":"<p>Una vez expuestas todas estas herramientas conceptuales, podemos profundizar en la reflexi\u00f3n sobre la interacci\u00f3n entre las instituciones y los movimientos sociales. El punto de partida ser\u00eda la siguiente pregunta: \u00bflas instituciones que tienden un movimiento centr\u00edpeto (cerrarse hacia el interior) podr\u00edan realmente adaptarse a tales din\u00e1micas centr\u00edfugas (abiertas hacia el exterior)?<\/p>\n<p>Desde los itinerarios de atenci\u00f3n psicol\u00f3gica realizados en el <em>case management<\/em>, se ha propuesto el concepto de <strong>extituci\u00f3n<\/strong>, referido a las pr\u00e1cticas que se organizan en diferentes organizaciones que colaboran adapt\u00e1ndose singularmente a cada caso (Dom\u00e8nech et al., 1999). Estos itinerarios, a diferencia de los propios de las instituciones analizadas por Goffman o Foucault, se desarrollan en varios lugares diferentes de atenci\u00f3n: con variabilidad en los contactos y recursos utilizados y adaptando la atenci\u00f3n de forma muy personalizada. Es un tipo de intervenci\u00f3n aplicada desde la mirada comunitaria, que evita la l\u00f3gica uniformizadora y de control a la interna. En su lugar, se centra en las necesidades de cada caso aprovechando una red comunitaria.<\/p>\n<p>En los movimientos sociales tambi\u00e9n podemos encontrar casos de espacios que sirven como <strong>redes comunitarias<\/strong>, que en vez de uniformar la realidad conectan a personas y organizaciones de cara solventar situaciones de crisis. Aunque puedan ser consideradas redes informales por no ser parte de la Administraci\u00f3n p\u00fablica, presentan un conocimiento del territorio y sus necesidades m\u00e1s denso; cuentan con v\u00ednculos entre los vecinos de los municipios y movilizan recursos en clave redistributiva. En otras palabras, logran llegar m\u00e1s lejos que las instituciones al no estar constre\u00f1idas por sus inercias burocr\u00e1ticas, que dificultan a las personas afectadas lograr recursos de supervivencia por la complejidad de los procedimientos administrativos y la falta de recursos p\u00fablicos.<\/p>\n<div class=\"featured featured-grey\"><p>Un ejemplo ser\u00edan las <strong>redes apoyo mutuo<\/strong> que surgieron en diversas ciudades durante el confinamiento, derivado de la pandemia de la COVID-19. En Masnou, la red existente se organiz\u00f3 en tres d\u00edas mediante canales telem\u00e1ticos, especialmente WhatsApp. Desde la red se difund\u00edan recursos como atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica, acompa\u00f1amiento educativo o reparto de alimentos, entre otros. La red se caracterizaba por su horizontalidad y transversalidad, en tanto que participaban de forma igualitaria una pluralidad de personas con perfiles sociales y pol\u00edticos diferentes. Adem\u00e1s, la red se adaptaba dentro de sus posibilidades a las necesidades de cada persona atendida, que variaban enormemente. Uno de sus lemas era \u00abcada casa es un mundo\u00bb, en referencia a la variabilidad de situaciones a las que se enfrentaba la red y frente a las cuales iba adaptando sus formas de acci\u00f3n colectiva (Yborra, 2020, p.\u00a045). Este tipo de redes fueron imitadas por otros movimientos del territorio, como los Sindicatos de Inquilinos, la PAH o el movimiento por los derechos laborales de las trabajadoras de hotel, conocido como <em>las Kellys<\/em>. Tambi\u00e9n en los Sindicatos de Manteros, que se vieron en la necesidad de generar <strong>redes de reparto de alimentos<\/strong> ante instituciones que no ofrec\u00edan ninguna ayuda a las personas migrantes sin regularizar. Tales redes presentan el car\u00e1cter de extituci\u00f3n que propugna Dom\u00e8nech, pero adem\u00e1s presentan el tipo de autogobierno que reivindica Castoriadis y la actividad pol\u00edtica propuesta por Ranci\u00e8re.<\/p>\n<p>Otro ejemplo que podr\u00eda contemplarse desde la teor\u00eda manejada son los <strong>movimientos por el derecho a la vivienda y a la ciudad en el municipio de Sevilla<\/strong>. En el a\u00f1o 2000 encontramos la conformaci\u00f3n de la Plataforma Casa Grande Pumarejo, dedicada a la protecci\u00f3n de los vecinos de la plaza del Pumarejo con el fin de evitar su expulsi\u00f3n debido a la expansi\u00f3n de la actividad hotelera y la especulaci\u00f3n inmobiliaria. En el a\u00f1o 2012 tiene lugar la ocupaci\u00f3n de cuatro edificios que conforman una corrala \u2013disposici\u00f3n de bloques con un patio en com\u00fan\u2013 por parte de treinta y ocho familias con problemas de acceso a la vivienda. Si bien ambos colectivos estaban dedicados originalmente a solventar la situaci\u00f3n de vecinos y familias directamente afectados por problemas inmobiliarios, es de destacar que ambos actores se han convertido en el epicentro de actividades sobre decrecimiento, de una oficina de derechos sociales, del impulso de la Moneda Social Puma y de colectivos feministas. De esta forma, han generado redes de conexi\u00f3n entre diferentes movimientos que respond\u00edan a necesidades crecientes y divergentes (Herrera et al., 2016).<\/p>\n<\/div>\n<p>Ante estas opciones de colaboraci\u00f3n, como ya se\u00f1al\u00e1bamos desde una perspectiva mucho m\u00e1s general en el apartado <a href=\"http:\/\/processos-grupals-aula.azurewebsites.net\/es\/4-4-institucionalizacion-exito-o-fracaso\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>\u00ab4.4. Institucionalizaci\u00f3n: \u00bf\u00e9xito o fracaso<\/strong><strong>?\u00bb<\/strong><\/a>, tambi\u00e9n existen debates cr\u00f3nicos en el seno de los movimientos sociales sobre si deber\u00edan colaborar con las instituciones, centrarse en crear sus propias redes de apoyo mutuo o realizar una combinaci\u00f3n de ambas estrategias. Hay colectivos como la PAH que defienden una colaboraci\u00f3n proactiva con las instituciones, para conseguir recursos y cambios de pol\u00edticas p\u00fablicas que faciliten la lucha por el derecho a la vivienda; pero tambi\u00e9n existen posicionamientos m\u00e1s cr\u00edticos, como el de los Sindicatos de Manteros, que ven las instituciones como actores hostiles a su actividad. La respuesta no es un\u00e1nime entre los movimientos sociales, y lejos de ser una tem\u00e1tica meramente te\u00f3rica la relaci\u00f3n con las instituciones determina en buena medida la estrategia que puede escoger un movimiento social: si priorizar cambios institucionales o generar din\u00e1micas externas a tales instituciones.<\/p>\n<p>Del mismo modo, tambi\u00e9n se abre la posibilidad del debate desde la perspectiva de la Administraci\u00f3n p\u00fablica. Mar\u00eda Rosa Herrera et al. (2016) plantean la defensa de <strong>un trabajo social que se despliegue en interacci\u00f3n con los movimientos sociales<\/strong>, poni\u00e9ndose a disposici\u00f3n de las redes que estos generan. De esta forma, se puede conocer mejor el territorio, sus necesidades y c\u00f3mo satisfacerlas. Es un planteamiento an\u00e1logo al de Garc\u00eda y Mart\u00ednez (2018), que defienden que las y los trabajadores sociales deben modular su atenci\u00f3n a los usuarios de servicios sociales mediante las <strong>din\u00e1micas asamblearias en clave colectiva<\/strong> que se dan en los movimientos de vivienda.<\/p>\n<p>Estos planteamientos defienden una m\u00edmesis de las pr\u00e1cticas movimientistas como forma de retornar a una forma de entender las profesiones de la intervenci\u00f3n social desde una perspectiva cr\u00edtica: m\u00e1s pendiente de conseguir el bienestar de los usuarios que en seguir procedimientos acr\u00edticos y burocratizados de intervenci\u00f3n. Esto supone una puerta para generar <strong>nudos pol\u00edticos <\/strong>(Quintana, 2013) <strong>e imaginarios sociales instituyentes <\/strong>que busquen acercar a los trabajadores de la Administraci\u00f3n p\u00fablica a las l\u00f3gicas de los movimientos sociales, en un proceso de adaptaci\u00f3n a los ritmos, necesidades y complejidades de los territorios.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEnfocando esta situaci\u00f3n desde la mirada disciplinar podemos decir que la densificaci\u00f3n de las redes de colaboraci\u00f3n entre los diversos movimientos ha ido produciendo un proceso de empoderamiento colectivo con profundo impacto en los territorios de intervenci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en las instituciones, lo que ha promovido la ecolog\u00eda de saberes entre los diversos actores involucrados en estos procesos. Por otro lado, estos procesos constituyen una riqueza que reconfigura el campo profesional. Se tratar\u00e1 pues, de reforzar, desde el Trabajo Social, ese entramado de v\u00ednculos que se viene trenzando y apostar por fortalecer las organizaciones territoriales como motores de las transformaciones sociales. En definitiva, el contexto social actual en el que las relaciones sociales cada vez son m\u00e1s fragmentadas y el desarrollo individual se basa en la soledad de las nuevas tecnolog\u00edas, estos movimientos sociales suponen una pr\u00e1ctica sobre el refuerzo de los lazos vecinales y sociales para el enriquecimiento del sujeto\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<div class=\"blockquote-author\"><p>Herrera et al. (2016, p. 49)<\/p>\n<\/div>\n<p>En esta l\u00ednea, podr\u00edamos encontrar que la interacci\u00f3n entre instituciones y movimientos genera <strong>extituciones<\/strong>, en el sentido de redes amplias que permiten cristalizar imaginarios instituyentes en un ejercicio constante y permanente de autogobierno. Las quiebras a las que no podr\u00edan hacer frente las instituciones, como la falta de recursos y una burocracia constre\u00f1ida, podr\u00edan ser suplidas por la acci\u00f3n de los movimientos sociales. Y, adem\u00e1s, invitar a las instituciones a realizar un ejercicio mim\u00e9tico en el que aprendan a relacionarse con el territorio sin la necesidad de normativizaciones que impidan la capacidad de autogobierno. Ahora bien, la interacci\u00f3n con las instituciones puede provocar un ejercicio de m\u00edmesis en sentido contrario: los movimientos sociales modulan sus pr\u00e1cticas para que sean m\u00e1s parecidas y compatibles con la l\u00f3gica de las instituciones, hasta el punto de que el movimiento social deviene en un ap\u00e9ndice o extensi\u00f3n de la Administraci\u00f3n p\u00fablica (Meyer, 2014). Este proceso podr\u00eda verse como positivo en s\u00ed mismo, ya que implicar\u00eda un alto grado de coordinaci\u00f3n entre movimientos e instituciones, pero tales interacciones pueden devenir en contradicciones.<\/p>\n<p>Generar un imaginario instituyente, que deje la puerta abierta al autogobierno como reclama Castoriadis, no es una consecuencia autom\u00e1tica ni mec\u00e1nica en la interacci\u00f3n con las instituciones: la movilizaci\u00f3n de un imaginario social instituyente y un inmovilismo instituido puede trasladarse al interior de los propios movimientos sociales. Tarrow (2012) se\u00f1ala en su obra que un modo de generar la desmovilizaci\u00f3n de un movimiento social es, precisamente, dotarlo de canales formales de interacci\u00f3n \u2013incluso de <strong>participaci\u00f3n<\/strong>\u2013 en las instituciones que posteriormente y de forma paulatina pierdan efectividad. En estos casos, se puede acabar generando frustraci\u00f3n, incluso conflictos y escisiones entre aquellos activistas que apuestan por profundizar en la institucionalizaci\u00f3n del movimiento y aquellos activistas que defienden un retorno a formas de confrontaci\u00f3n desobedientes con la normatividad de las instituciones.<\/p>\n<div class=\"featured featured-grey\"><p>Un ejemplo son los estudios de Perelminter sobre el Ministerio de Desarrollo Social Nacional (MDSN) en Argentina, en los que analiza c\u00f3mo en el periodo entre 2003 y 2008 el movimiento piquetero fue introducido en diferentes organizaciones y programas del MDSN. El movimiento piquetero era una amalgama de colectivos que, ante la falta de provisi\u00f3n de servicios sociales por parte del Estado en los barrios m\u00e1s pobres del pa\u00eds, crearon un entramado aut\u00f3nomo de cooperativas, comedores sociales y puestos sanitarios, entre otros dispositivos (Perelminter, 2012a). Con la llegada del kirchnerismo, se procur\u00f3 que colectivos y activistas del movimiento piquetero pasaran a formar parte de las filas del Estado para el despliegue de programas sociales. La aspiraci\u00f3n era combinar los recursos de la Administraci\u00f3n p\u00fablica con el conocimiento local e informal de los territorios por parte de los piqueteros. Estos encuentros permitieron inicialmente la canalizaci\u00f3n de m\u00e1s recursos hacia los barrios, pero acab\u00f3 propiciando una creciente frustraci\u00f3n entre los piqueteros que ahora trabajaban para el Estado, debido a las trabas burocr\u00e1ticas que imped\u00edan una correcta ejecuci\u00f3n de los programas. Una queja constante era que, por criterios burocr\u00e1ticos, los activistas deb\u00edan ser reasignados a coordinar programas en territorios que no conoc\u00edan, lo que contradec\u00eda los t\u00e9rminos de la alianza con el MDSN (Perelminter, 2012b).<\/p>\n<p>Otro ejemplo son los estudios sobre los intentos de cambios legislativos de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Este movimiento consigui\u00f3 que en 2015 se aprobar\u00e1 en Catalu\u00f1a una ley para la paralizaci\u00f3n de los desahucios y la paralizaci\u00f3n de los cortes de agua, luz y gas; tambi\u00e9n logr\u00f3 que los pisos vac\u00edos de las entidades financieras pasaran a formar parte temporalmente del parque p\u00fablico de viviendas, para realojar familias vulnerables. Sin embargo, la ley fue aplicada solo parcialmente y con retraso por parte de las administraciones y los juzgados. Una parte de los activistas apostaban por mantener esfuerzos en presionar y reunirse con las instituciones y que forzaran la aplicaci\u00f3n de la ley. Sin embargo, otra parte de los activistas comenz\u00f3 a expresar su frustraci\u00f3n, se\u00f1alando que el movimiento ya no ejerc\u00eda acciones directas de desobediencia civil, como ocupar directamente pisos vac\u00edos de los bancos para realojar a familias vulnerables (Sanmart\u00edn, 2019).<\/p>\n<\/div>\n<p>Si bien en ambos casos los movimientos implicados movilizaban un imaginario social instituyente en el que los activistas pudieran influenciar e incluso participar directamente en las instituciones, la deriva fue el debilitamiento del <strong>autogobierno<\/strong> que Castoriadis reclama. En este sentido, los activistas se sintieron cada vez m\u00e1s inmersos en formas ya instituidas que lejos de ser transformadoras reproduc\u00edan en el interior de sus propias organizaciones l\u00f3gicas burocr\u00e1ticas, desconectadas del territorio y desmovilizadoras de la acci\u00f3n directa.<\/p>\n<p>Estos casos nos muestran que fomentar <strong>imaginarios sociales instituyentes<\/strong> que mantengan un movimiento constante de autogobierno reclama una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda sobre la interacci\u00f3n entre instituciones y movimientos sociales, tanto desde los propios espacios activistas como desde la labor de autoan\u00e1lisis que deben llevar de manera continua las y los profesionales que trabajan en espacios institucionales de intervenci\u00f3n social. Los dilemas \u00e9ticos y pol\u00edticos emergen nuevamente como un lugar que ser\u00e1 ineludible atravesar en alg\u00fan momento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez expuestas todas estas herramientas conceptuales, podemos profundizar en la reflexi\u00f3n sobre la interacci\u00f3n entre las instituciones y los movimientos sociales. El punto de partida ser\u00eda la siguiente pregunta: \u00bflas instituciones que tienden un movimiento centr\u00edpeto (cerrarse hacia el interior) podr\u00edan realmente adaptarse a tales din\u00e1micas centr\u00edfugas (abiertas hacia el exterior)? 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